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viernes, 2 de enero de 2026

Raices en la tierra ajena, una exposición convertida en puente entre culturas

 



Raíces en la tierra ajena llega hoy a su fin, pero las historias, emociones y memorias que despertó seguirán creciendo mucho más allá de las paredes de la Casa de Artes y Tradiciones Chinas. Esta exposición nació del deseo de explorar identidades, desplazamientos y vínculos que persisten incluso cuando la vida nos lleva lejos de nuestros orígenes. 

A través de imágenes, objetos y símbolos, recorremos el viaje de los primeros migrantes chinos que llegaron a Cuba en el siglo XIX, su integración en la vida isleña, y su firme defensa de las tradiciones ancestrales. La narrativa visual es en sí, un homenaje a la resiliencia, la memoria y la identidad de estas personas.

Desde los campos de caña hasta las calles de La Habana, la comunidad china dejó una huella indeleble en la cultura cubana. Esta muestra celebra esa herencia viva, culminando en la luz poética del Festival del Medio otoño, donde la luna se convierte en testigo de una historia compartida. 

En un artículo publicado recientemente, así como en el video con el que ofreció cobertura a la inauguración de la exposición, la Agencia China XINUA en español señala, cómo esta producción pictórica, rinde homenaje a la historia de la emigración china en Cuba, y expresa al respecto: Raíces en la tierra ajena” fue más que una muestra; fue un espacio de encuentro, una conversación entre lo ancestral y lo contemporáneo, una celebración de lo que florece lejos de casa. “Raíces en tierra ajena no solo expone, sino que honra.”

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las personas que hicieron posible este espacio. A quienes me facilitaron el local, gracias por abrirme las puertas con generosidad y confianza, por creer en este proyecto y permitir que estas obras encontraran un hogar temporal donde dialogar con tantas miradas.

A cada visitante, gracias por su tiempo, su sensibilidad y su curiosidad. Cada conversación, cada comentario y cada gesto de apoyo enriquecieron el sentido de esta muestra. Ustedes le dieron vida a las piezas, completaron su significado y confirmaron que el arte florece cuando se comparte. 

Me llevo el honor de haber conectado con tantas personas y la alegría de saber que estas raíces, aunque sembradas en tierra ajena, encontraron terreno fértil en ustedes. 

Haber podido compartir este viaje ha sido un privilegio profundo y más que una exposición, se ha convertido en un puente entre tiempos, lenguas y corazones.

Gracias por acompañarme en este camino. Hasta la próxima siembra.

  

Páginas relacionadas

El enlace en cada uno de sus títulos lleva, a las imágenes y narrativas correspondientes a cada obra:

Puentes de bruma: Donde la tinta fluye sin fronteras, como 
puente entre dos culturas. 
 
Silencio que estremece: Rostros que reflejan el cansancio de un largo viaje, una mezcla de incertidumbre y agotamiento, pero también de esperanza ante la tierra desconocida y ajena.

Manos que cortan y raíces que resisten: Dignidad y perseverancia entre los “culíes”, ellos laboran en silencio, y estampan las huellas de su identidad entre cañaverales.
 
De esclavos a mambises: Fieros en el combate de la lucha por la independencia de la tierra ajena, amistosos en la retaguardia, hermanos en la vida diaria. 
 
Espacios compartidos en el mercado urbano: Muestra el alma de un pueblo que sembró raíces en la tierra ajena, con manos propias, haciendo del mercado, un altar de vida.

Ruge el león entre palmas y faroles: Cuando el león despierta, los tambores recuerdan, y entre palmas y faroles, los ancestros danzan.

Chang-e la diosa que nunca olvida: Mensajera de la paz, la armonía y la unión familiar. Su túnica danza con la brisa salada, como si La Habana la tuviera abrazada.

La tinta fluye sin fronteras y rinde homenaje a la comunidad china en Cuba

 

 

lunes, 6 de octubre de 2025

Change y el Festival de Medio Otoño

 

Pintura tradicional oriental estilo Xieyi

Título: Change la diosa que nunca olvida

Mensajera de la paz, la armonía y la unión familiar. Su túnica danza con la brisa salada, como si La Habana la tuviera abrazada.

Autor: María E. (Mery) González Toledo

Técnica: Pintura Tradicional China Xieyi

Materiales: Tinta china sobre Papel Xuan

Dimensiones de la obra: 71 x 48 CMS

 

De las tradiciones chinas, se cuenta una leyenda y se dice que hace miles de años, el cielo ardía con diez soles. En el reino, el arquero Hou Yi, valiente y sabio, derribó nueve de ellos para salvar la tierra. Como recompensa, el soberano le entregó el elixir de inmortalidad. Pero Hou Yi no deseaba la eternidad sin su amada esposa, Change, así que decidió guardarlo.

Un día, un discípulo codicioso fue a casa del arquero e intentó robarlo, y para protegerlo, Change bebió todo el elixir, pero inmediatamente, ascendió al cielo, donde se refugió en la luna. Desde entonces, vive allí sola, acompañada por el conejo de jade que prepara los elixires, y rodeada de flores de Osmanthus que perfuman la noche. 

Cada Festival de Medio Otoño, las familias reunidas miran la luna, comen pasteles redondos como ella, y recuerdan a Change: símbolo de sacrificio, amor eterno y belleza, que habita en la distancia, separada de su familia.

En esta obra se representa a Change sobre el malecón habanero, mientras el viento suspira a la diosa que nunca olvida, y su túnica danza con la brisa salada, como si el Caribe la tuviera abrazada. La luna sigue su rastro, redonda y callada, pintando de oro la piedra gastada.

Los balcones la miran, los faroles la sueñan, los poetas la nombran aunque no la entiendan. Un conejo invisible, allá en su rincón, prepara el elixir con ritmo y pasión. El mar murmura canciones de antaño, y le ofrece sus olas como un viejo piano. 

En esta ocasión, la pintura en estilo Xieyi trata de mezclar la poesía oriental, con la melancolía tropical de La Habana, mientras el aire siente a la Diosa de la luna, como se siente el alma, de quien vive ausente.

Nota: Esta obra cierra la exposición de la serie cronológica “Raíces en la tierra ajena”, que rinde homenaje a la resiliencia, la memoria y la identidad de la comunidad china en Cuba.